La filosofía de la complementariedad y la descripción objetiva de la naturaleza (Ana Rioja)

En este texto se aborda la descripción de la naturaleza desde un punto de vista objetivo.  En la observación debe haber una interacción entre el sujeto y el objeto. Desde Galileo hasta Einstein había un ideal descriptivo clásico “Consistía en la determinación del estado cinemático-dinámico de los sistemas físicos, o si se prefiere, en la especificación del modo de coordinación espacio-temporal junto con la variación de su momento y energía como consecuencia de la interacción de dichos sistemas entre sí”. Esto se resumía en la relación, espacio-temporal-causal. Y se daba dentro de sistemas cerrados, donde factores como la luz, no eran tomados en cuenta para la descripción. La observación científica objetiva del mundo es darla tal cual es sin la intervención del sujeto observador. La física clásica es una idealización en la que el estado del sistema observado puede ser descrito como un sistema aislado o cerrado. Con la aparición de la teoría cuántica el sujeto ya no es sólo espectador, sino es actor-espectador.

En 1913 Niels Bohr expone su modelo cuántico del átomo con dos postulados principales: Un sistema atómico posee un número infinito de estados posibles y emite o absorbe energía discontinuamente cuando pasa de unos estados estacionarios a otros. Con esto el ideal descriptivo objetivo cambia, ya que se afirma que no se debe dejar de lado la interacción del objeto y el instrumento de medida. Borh mantuvo una tesis básica: “Renunciar a una descripción causal en el espacio y en el tiempo”.  Bohr explicaba que para medir con precisión la localización en el espacio de un objeto, debe conocerse igualmente con precisión la del aparato de medida, pero ello exige que dicho aparato esté rígidamente unido a la estructura. Con la teoría cuántica la perturbación causada por la medida no puede ser determinada, por lo que el objeto ya no es un sistema cerrado es un sistema abierto.

En 1905 Einstein propone que la luz interactúa con los electrones de la materia, de ahí surge la necesidad de hacer combatibles la onda y la partícula, es decir la luz posee propiedades de ondulatorias y propiedades de las partículas. En la física clásica existen diferencias entre onda y partícula, una partícula ocupa un lugar en el espacio y tiene masa mientras que una onda no tiene masa y se extiende en el espacio tenido una velocidad definida.  Borh no aceptó lo que postulaba Einstein.

En 1927 Bohr utiliza el término de complementariedad para referirse tanto a la descripción causal en el espacio-tiempo como a la dualidad onda-partícula. Los aspectos complementarios son los aspectos de los fenómenos que se excluyen mutuamente, pero que son necesarios para una descripción completa. En la teoría clásica conceptos como espacio, tiempo, onda, partícula se emplean por separado,  en la teoría cuántica no pueda decidirse si la luz y la materia son de naturaleza continua o discontinua.

Bohr hizo una propuesta: la objetividad se define como “comunicación sin ambigüedad. La física es objetiva si proporciona información inequívoca, lo que a su vez exige el uso de conceptos bien definidos. Y puesto que la filosofía de la complementariedad delimita el ámbito en el que los conceptos clásicos pueden estar bien definidos, esta filosofía se presenta como el marco conceptual teórico en el que es posible obtener descripciones objetivas tras la introducción del postulado cuántico”. La objetividad se ha definido como comunicación sin ambigüedad en base al uso de conceptos bien definidos.

En conclusión podemos notar que en la física clásica todo se observaba como un sistema cerrado, sin tomar en cuenta el exterior, lo que cambio con la física cuántica donde los sistemas son abiertos. La descripción ya no será totalmente objetiva dependerá de diversos factores del exterior.  Los conceptos ya no se explican por sí solos, sino que se complementan con otros. La objetividad se podrá dar siempre y cuando se use  comunicación con conceptos bien definidos, por ejemplo, la nota periodística, ésta se deberá redactar de acuerdo a lo que paso utilizando un lenguaje claro y sin poner la opinión del autor.

La física clásica aporto ideales, que la física cuántica retomó, pero posteriormente refuto. Ya no existían conceptos aislados sino que los conceptos se referían a fenómenos  El mundo ya no se representa en términos absolutos, sino ya interfieren factores como el contexto, no lo que da pauta a la subjetividad. Por ejemplo no podemos decir que una persona es buena o mala, esto  dependerá de lo que haya vivido, de su carácter, su educación, etc., en según la situación actuará diferente.